Construyendo una persona con valores

“Para ser una gran persona, debes tener valores en tu vida y honrarlos cada día. Cuando logras vivir en tus valores, serás una persona única e inquebrantable. Serás más feliz, vivirás más seguro de ti mismo y los demás se acercarán a ti porque eres alguien de confianza. No temerás a ser rechazado o traicionado porque nunca habrá un vacío en ti mientras tu mismo te inspires, a tal punto que no tengas que esperar algo de los demás para ser alguien en la vida”

Valores… Una palabra tan sencilla pero tan complicada para el ser humano. Hace un tiempo, llegaron a mi vida las palabras que acabas de leer. Cuando las escuché, sentí que tenía en mis manos el secreto de la vida y la felicidad. Fue así como comencé a buscar en Google sobre valores para inspirarme y me encontré unas cuantas conferencias muy bacanas y unos artículos que me invitaron a responder a la siguiente pregunta:

¿Cuáles son tus valores? 

Aunque parece simple, no es tan fácil responder a esta pregunta. En las charlas y artículos, los autores parece que sabían que las personas no sabrían que responder fácilmente, así que daban consejos como: “Tus valores son la definición de tus actos día a día” “Tus valores están en como tratas a las personas que te rodean” “Para conocer tus valores, pregunta a los demás que piensan sobre ti” “Tus valores son aquellas cosas que te enseñó tu familia” “Tus valores son aquello que te identifica y diferencia ante los demás”, etc…

Seguidamente, en muchas de estas charlas hacían la siguiente pregunta:

¿Cuáles son los valores que quieres que rijan tu vida?

En lo personal al ver estas charlas me llenaba de motivación, pero la verdad no tenia un carajo de idea de qué hacer luego de ellas. Lo que resultaba haciendo era tomar una hoja, escribir los que yo consideraba mis valores, preguntarle a 3 amigos que pensaban de mi y más abajo escribía los valores que quería que rigieran mi vida. Era entonces como tenia hojas que decían cosas muy bonitas como: Honestidad, Valentía, Amor, Excelencia, Pasión, Humildad, etc.

Luego, comencé a confundirme porque empecé a hacerme preguntas como: ¿La felicidad es un estado o un valor? ¿La sonrisa es un valor o un gesto? ¿La alegría es un valor o una emoción? ¿Ayudar a los demás es un valor? ¿Cómo se llama? ¿Compartir, Amor, Ser Social?

En muchas ocasiones me confundí tanto que decidí no ver más la hojita y decir: ¡Aj, pues si tengo valores, no tengo la necesidad de estarlos escribiendo!”

Es así como hoy en día, si tu me preguntas: ¿Cuáles son tus valores? La verdad no tengo claro qué responder y si te respondo no te aseguro que te diga lo mismo siempre, pues quizás me deje llevar de la emoción del momento y vea ciertas cosas en mi presente que mañana pueden cambiar.

– Bueno Dani… ¿y entonces cómo construyo una persona con valores como dice el titulo? , te estarás quizás preguntando eso hasta el momento.

Hace unos días vengo viviendo experiencias maravillosas para mi vida. Una de ellas es que venía pidiéndole a Dios / Universo que me enviara alguna señal, pues estaba sintiendo que no estaba siendo coherente con algunas cosas en mi vida, que a pesar de que las pensaba y decía, mis actos no eran lo esperado y resultaba saboteando mis propias acciones y emociones. Hubo incluso un momento en el que me cuestione yo quien era, porque las bases y los valores con los que sentía que vivía, no estaban siendo lo que reflejaban mis acciones, pensamientos y/o palabras.

Ante esta situación, recuerdo que le expresé a mi Dios un día antes de dormir lo siguiente:

¡Dios mio! ¿Por qué no logro ser mis valores? ¿Qué pasa que resulto saboteando mis propios principios? ¿Por qué no logro vivir con aquellos valores que considero maravillosos para mi ser?

Seguí pidiéndole a Dios una señal cada día antes de dormir, mientras le hacia saber que a pesar de la incomoda situación, no dejaba de confiar en él y que aceptaba esta situación que estaba ocurriendo como una oportunidad para aprender. Fue así como inesperadamente, un día mientras meditaba, sentí el siguiente mensaje:

¡Qué bueno que cada día quieras ser una persona que vive sus valores! ¡Eso te hará una gran persona socialmente! Escribir tus valores y tener claros cuales quieres que rijan tu vida todos los días no es suficiente para lograrlo. Hay algo más allá que debes aprender primero si realmente quieres tener claros tus valores sin la necesidad de escribirlos como dijiste en tu pasado. Tus valores no son más que la consecuencia de cómo te relacionas en el mundo terrenal, así que serán definidos día tras día en cada acción que ejecutes contigo, con los que quieres y con la sociedad.

Como te dije, los valores son lo que definen cómo te relacionas en el mundo. Antes de llegar al plano terrenal, se te dio un elemento que algunos llaman espíritu,  alma o energía, el cual es el que determina tu ser. Este es alimentado por la fuente de energía de tu creencia superior (Dios, Universo, etc). En el momento en el que naciste, fuiste puesto en un cuerpo para desarrollar ese elemento en el campo terrenal. Viniste a este mundo a aprender, así como todas las personas que te rodean, y para poder aprender es por eso que se te dio tu mente, la cual es responsable de hacerte humano y esta te da la capacidad de pensar a diferencia de otros seres vivimos. Tu capacidad de pensamiento es aquella que le da sentido a tu vida terrenal, es la que define tu inteligencia, emoción, lenguaje, consciencia del tiempo y muchas cosas más. Tu mente, tiene una gran conexión con tu ser, con tus emociones y con tu cuerpo. Esta tiene la capacidad de gobernar tu cerebro para llevar a cabo tus acciones, tus sentimientos para expresar tus emociones y es aquella también que te permite ser consciente a la hora de querer comunicarte con tu ser superior (Dios, Universo). 

Es importante entonces que sepas cada día que tienes 3 elementos muy importantes para vivir de una forma grandiosa esta vida: 

  1. Dios / El UniversoComo la fuente de energía de todo lo que ves cada día. Es aquello que le da sentido a la vida de cada ser. 
  2. Tu mente: Es tu humanidad. Es aquella que le da sentido a tu existencia y te permite comunicarte con Dios, tu cuerpo y tu sentimientos.
  3. Tus valores: Son las bases que definen tus comportamientos a la hora de relacionarte con el mundo con tu cuerpo, mente y ser (espíritu)

Si sientes que no funciona algo en tus valores, quizás es porque no has entendido como funciona tu mente. El sabotear tus valores, es un síntoma de que no tienes dominio de tu mente. Así que te invito a que cambies el foco y te preguntes: ¿Tengo dominio de mi mente o ella me domina a mi?

Sabrás si tu mente te está dominando si no logras ponerla conscientemente en el estado que deseas. Si vives en el futuro y te consume la ansiedad, si vives en el pasado y te consume la nostalgia o si tus pensamientos son tus peores enemigos en cada reto que asumes. Estas son señales de que tienes mucho que trabajar en tu mente para hacerla tu mejor aliada cada segundo de tu vida. 

Lo maravilloso es que todo cambio que tenga tu mente, lo verás reflejado en tus comportamientos, todo empezará a ser más claro y reconocerás el gran ser que eres. Construirás los valores que quieras en la vida tanto para ti como para los que te rodean.

El poder de la mente puede llegar a ser infinito, si logras conectarlo con la gran fuente de la vida, tu ser superior. Sea quien sea, el reconocer tu ser superior hará que muchos miedos desaparezcan, que sientas confianza y jamas tengas un sentimiento de soledad o abandono. Es allí donde encuentras la valentía para vivir porque no te sientes indefenso en este grandioso mundo terrenal lleno de tantos contrastes. 

Al explorar la energía de Dios y tu mente, hará que tus valores sean una consecuencia y que junto a todos los maestros que te pone la vida, puedas construir día tras día la mejor versión de ti. No se te olvide que cada persona que te rodea y hace parte de tu vida, es un maestro para tus valores, porque hasta aquella persona que llegó para lastimarte, es aquella que te enseñará y pondrá a prueba tus valores en esta vida.  

Este gran mensaje está escrito como si alguien me lo hubiera dicho porque así fue, ese alguien es Dios / Universo. Confío en estos momentos fuertemente en este mensaje y por eso te lo comparto. Está vibrando tanto en mi que siento que es la señal que estaba pidiendo para seguir aprendiendo en esta vida a ser mejor. Este mensaje no llegó a través de una persona, ni de un libro, pero si fue construido por lo que me han enseñado muchas personas y muchos libros. Lo comparto contigo porque sentí que debía hacerlo, quizás porque tu puedas ser un gran amigo en mi camino o porque yo pueda serlo para ti también.

Quiero cada día conectarme más con Dios y el Universo. Quiero cada día entrenar cada vez más mi mente y crear así por consecuencia un ser de valor para mi y el mundo.

Esta es mi formula para construir una vida con valores y si tu resuenas con ella, de seguro podemos aportarnos mucho en este mundo (Y)

Las mejores vibras… ¡Feliz Día!

 

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