Mi yo emprendedor

“Un emprendedor no es una persona que simplemente tiene una idea. Tampoco es una persona que tiene intenciones de cambiar el mundo. Un emprendedor es una persona con el coraje de crear en su contexto algo que materializa sus sueños sin esperar a que otros lo hagan por él”

Muchas veces me he decepcionado de mi propia versión de emprendedor. A veces siento que no estoy haciendo suficiente ni llevando a cabo las cosas que tengo en la cabeza. Muchas veces la ansiedad, el desenfoque, el miedo y la indisciplina son aquello que me empuja a ser simplemente alguien y no un emprendedor.

Hoy en día vivo en una sociedad que toda persona que tiene una idea o que simplemente se retiró de su trabajo y demuestra independencia, se le llama emprendedor.

Es un termino tan trillado que hasta en instagram se volvió un estado común y es quizás uno de los #Hashtag que más popularidad ha tomado en los últimos años.

Soy una persona mortal como tú que nació y creció con una educación en la que el fin es trabajar para una gran empresa. No nací en Silicon Valley, en familias de negociantes y tampoco viví situaciones de escasez económica como para presionarme a reinventar mi manera de ser cuando era niño.

Aun así, sí nací con muchas ganas de crear. Unas ganas que me impulsaron a estudiar Ingeniería de Sistemas porque sentía que con esta carrera podría aprender a crear muchas cosas en la nueva era digital. Nací siendo sensible a la humanidad, lo cual me permite sentir la felicidad y el dolor de mi sociedad como si lo estuviera viviendo yo. No me es indiferente la corrupción, el hambre y el maltrato en mi tierra, como tampoco me es indiferente la sonrisa, la fiesta y la buena energía.

Me negué al modelo educativo y al patrón social de: estudia, sé bueno y consigue un trabajo. Pero solo me negué como un niño rebelde que habla y habla y no hace algo al respecto, pues trabajé durante 6 años para una gran empresa en la industria del software.

En este 2018 el destino me empuja a ser lo que siempre he querido ser: un creador, soñador, atrevido, filántropo, sensible, loco, arriesgado, etc.

¿Tengo miedo?, Sí. ¿Estoy preparado?, No lo sé, tengo mucho que aprender. ¿Me arrepiento de lo vivido antes? Para nada. No me arrepiento un solo segundo de estos 6 años de vida laboral como empleado, pues aprendí grandes cosas en mi vida al lado de una gran familia como lo fue tech and solve para mi.

Hoy en día, me encuentro escribiendo esto porque en mi mente está la gran pregunta. En este nuevo rumbo… ¿Qué clase de emprendedor me gustaría ser? o más bien ¿Cuál es la definición inspiradora de un gran emprendedor para mi?

Un emprendedor es una persona soñadora que tiene la gran habilidad de tomar el resultado del proceso creativo de su mente y darle forma en el mundo real. Un emprendedor es un gran artista, aquel que es capaz de crear cosas que llenan de energía la humanidad, una energía transformadora que hacen sentir a las personas que evolucionan en una mejor versión de sí mismas.

Un emprendedor tiene la capacidad de ser observador, a tal punto, que logra ver cosas que otros no ven en lo cotidiano. Es una persona sensible al entorno pues logra sentir el dolor de los problemas y la felicidad de las soluciones de la sociedad. Aunque tiene la capacidad de adaptarse y entender lo que lo rodea, también es capaz de abstraerse y poder comunicarse con un ser del futuro, que le muestra que es lo que el mundo amará en el mañana.

Un emprendedor, tiene una actitud de acero. Esta le permite soportar el rechazo social, el que le digan que NO a sus ideas e inclusive soportar el ser raro ante una sociedad conforme. Prefiere pedir disculpas que pedir permiso. Puede vivir con el calificativo de loco, extraño, desubicado e irreverente y logra transformarlo como en la oportunidad de ver que si le dicen eso, es porque mañana puede recibir el calificativo de líder, inspirador y transformador.

Un emprendedor confía tanto en sí mismo que es el primer usuario fiel a sus ideas. Confía tanto en ellas que las puede sentir tan reales con tan solo imaginarlas. Ante los retos de la vida, sabe que no necesita estar preparado para estar listo, porque mientras esté él o ella ahí, puede aprender y lograr lo que quizás para muchos es imposible.

Un emprendedor tiene coraje, el necesario para seguir adelante a pesar de que le esté doliendo a tal punto que las lágrimas fluyan mientras camina hacia su visión. Es capaz de caer a un abismo lleno de caos, levantarse y ponerse en marcha para salir de allí lo más pronto posible, con una sonrisa llena de fuerza y energía que le dice al mundo: SOY INDESTRUCTIBLE.

Un emprendedor se ama a sí mismo. Tiene claro que para soportar ser tan loco el ser que más debe cuidar es su ser interior. Cuida de su mente nutriéndola cada día con conocimiento, aprendiendo eficientemente todo lo que necesita para las nuevas aventuras que quiere recorrer. Cuida su cuerpo para lograr pasar más de 16 horas enérgico y despierto. Cuida su espíritu para no perderse ante los caminos más desérticos y sin sendero marcado. Un emprendedor no depende de condiciones materiales o situacionales para sentir que es FELIZ en su interior en el estado presente de su vida.

Un emprendedor es empático y con una sonrisa poderosa en su rostro la cual le permite enamorar a todo posible cliente, inversionista y socio con sus ideas. Es un conector de personas, creador de comunidades y de poderosos movimientos. Un emprendedor hace sentir a alguien importante y tan especial que logra ser seguido sin necesidad de pronunciar una palabra, el solo estar ahí, hace que sea DE VALOR para muchas personas en el mundo.

Un emprendedor es enfocado y disciplinado. Desde que abre sus ojos cada día está generando resultados. Ya sea porque esté aprendiendo algo nuevo, ideando nuevas estrategias o produciendo grandes cosas. Sabe superar el proceso más difícil de la creación el cual es: “Pasar de la idea a la acción” y rápidamente es capaz de transformar la acción en Resultados. Tiene claro que la única forma de saber si está cambiando el mundo es haciendo algo en el mundo y no solo imaginándolo o encerrándose asumiendo que lo que está haciendo es lo que es.

Un emprendedor mejora continuamente. Cada semana tiene una cantidad de feedback que le permite superarse a sí mismo. Es un recolector de oportunidades en el presente para trascender cada día en sus talentos. Dentro de su manera de ser no es permitido pasar mucho tiempo sin tener retroalimentación de sus actos. No necesita preguntar a los demás si lo está haciendo bien para saber si lo está haciendo bien, pues no hay mejor retroalimentación que la que uno puede recibir viviendo y no solo preguntando.

Un emprendedor tiene la capacidad de relacionarse de una manera tan poderosa que su red de contactos parece nunca tener fin. Sabe y reconoce que no está solo(a) en el mundo y que el trabajo en equipo es la clave para potencializar las grandes ideas en el mercado. Sabe dar valor sus aliados, negociar alternativas y estar en los lugares que debe estar.

Siento que esta definición de emprendedor es la que vibra en mi interior. Es aquella que me hace despertar cada día sintiéndome poderoso, con ganas de comerme el mundo y que me hace admirar a grandes como Mi Padre, Mi madre, Steve Jobs, Elon Musk, Luis Von Ahn, Jesucristo, Buda, Mandela, Einsten y hasta personajes ficticios como Batman. Veo en ellos muchas de las características de mi gran definición de emprendedor, pero si algo tengo claro es que no quiero ser igual a ellos, simplemente quiero aprender de lo como eran para inspirarme a nutrir lo que yo soy. Yo soy y quiero ser Daniel Moncada siempre en mi paso por este mundo.

Esta visión de emprendedor es la que me hace cuestionarme todos los días si estoy siendo coherente en mis acciones con lo que sueño en mi vida, permitiéndome retroalimentarme y aprender nuevas cosas. No sé si algún día alcance ese estado tan poderoso e ideal, pero lo que sí sé, es que busco cada día dar mi 100% para lograrlo. No me arrepiento de quien soy ni de donde vengo, como tampoco me arrepiento de mis patrones sociales del pasado. Soy una persona que se ama como es, pero que cada día quiere evolucionar y ser su mejor versión en este cuento de cambiar el mundo creando cosas.

 

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